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{ NOTAS AL MARGEN } ©

25.6.11

Telediarios buscan más mercado

Fuera de minimizar la realidad social exaltando hechos de violencia, los informativos de la televisión chilena “dramatizan” las notas y cubren ofertas comerciales como si fuesen noticia.

Aunque es habitual ya que no reflejen adecuadamente la realidad noticiosa local, pues sus grandes compromisos comerciales e ideológicos se lo impiden, los programas informativos de la televisión
abierta chilena -a través de los cuales se informan tres de cada cuatro personas- están yendo incluso más lejos. Hasta el diario El Mercurio, conspicuo representante de la institucionalidad autoritario-neoliberal a la que los canales rinden tributo, así lo ha constatado.

En su reportaje “El liviano ritmo de las noticias en TV” (12-6-2011, Jimena Villegas), el periódico analizó la edición central de los cuatro telediarios de mayor audiencia correspondiente al martes 7 de junio y su balance fue elocuente. Partió recordando que tales espacios reciben casi el 20 por ciento de las quejas al Consejo Nacional de Televisión (CNTV), especialmente debido a su sensacionalismo y falta de pluralismo, y concluyó que “el 80 por ciento de sus noticias fueron las mismas”.

A Teletrece le asemejó con un programa misceláneo de horario matinal; de Chilevisión Noticias subrayó su opción por los hechos violentos; a 24 Horas (TVN) lo calificó apenas como “el mejorcito” y a Meganoticias simplemente lo consideró el peor.

El trabajo periodístico no hizo sino comprobar, como todos los telespectadores, las recargadas -y habitualmente sin contexto- informaciones sobre delitos comunes, accidentes y otros sucesos de violencia, junto con la amplia y eufórica exposición de los deportes más masivos, la escasez de noticias políticas e internacionales, la autopromoción de programas y la aparición de dos “novedades”: la “dramatización” de notas añadiéndoles música y efectos comunes en la ficción y la cobertura diaria de productos comerciales. Faltó mencionar los sobreexplotados dramas individuales.

Ya en 2002, el periodista y ex asesor comunicacional de la Concertación Pablo Halpern advertía en su
libro “Los nuevos chilenos y la batalla por sus preferencias”:

Llama la atención el desproporcionado espacio que ocupan (en los noticiarios de televisión) las tragedias carreteras, los incendios en verano, los tacos en los peajes durante los fines de semana largos y los niños con afecciones respiratorias durante los meses de invierno. El rango de noticia que tienen las conferencias de prensa en este país es otro factor empobrecedor. Con la excepción de anuncios muy relevantes, lo que dicen o dejan de decir las autoridades gubernamentales desde sus despachos y las reacciones de personeros de la oposición o del oficialismo no son siempre eventos dignos de destacar.

Caos dirigido

Lo que no aborda el reportaje es el contexto de esta aparente anarquía periodística mostrada por los programas informativos de la televisión local, fenómeno realista e ideológico a la vez. Realista, porque, efectivamente, la sociedad chilena ha transitado desde la violencia política hasta la fiebre económica, en la cual el dinero plástico proporciona, como mínimo, la sensación de prosperidad. E ideológico, porque dicho tránsito no obedeció a un transformación espontánea, a una evolución propiamente tal, sino a un proceso deforme, marcado por un liberalismo económico que contrasta con la mantención del autoritarismo político fundacional creado por la dictadura.

De este modo, si en los departamentos de prensa de los canales -como de otros medios- los conceptos y objetivos periodísticos y culturales apenas consiguen respirar ante la invasión comercial y financiera, en materia política y social les están prohibidas la profundización y la pluralidad. Si cualquier producto o servicio comercial puede aparecer en pantalla mientras pague lo que se le cobra –con raras excepciones- o se le considere unilateralmente novedoso, un partido político de izquierda o un grupo o sector social disidente no tienen cabida, salvo para ser criminalizados.

En cuanto a las “dramatizaciones” -música incidental, efectos de edición especiales-, éstas agregan un elemento confuso, distractivo y ajeno al hecho informado. La noticia es o puede ser dramática en sí misma; cualquier aditivo de post producción no relacionado con su contenido es propio de la ficción y para el periodismo ésta es, aunque los estrategas comerciales se empecinen en mostrar lo contrario, un contaminante.

El último obstáculo

Pero todo este aparente caos informativo no es tal, pues tiene su norte. Tanto los dramas y comedias del género de ficción como los anuncios del comercio y la publicidad dominan sin contrapeso el resto de la programación televisiva abierta, la que cuenta incluso con el apoyo diario de la duopólica prensa escrita. El último obstáculo de esta arremetida mercantil son los noticiarios, precisamente por su deber de difundir noticias, es decir, hechos reales.

El poder político-económico, de facto o legislado, busca legitimarse. Y los medios más fuertes son su brazo visible.

“Lo que se mueve cautiva nuestros ojos”, explicaban hace casi 30 años (1982) Benesch y Schmandt en su “Manual de Autodefensa Comunicativa: La manipulación y cómo burlarla”. Y agregaban:


El hombre es así por naturaleza: amontonando impresiones ópticas –anuncios, cine, televisión- se puede desconcertar a la persona, con lo que deja ya de asimilar la información y de pensar. ¡Otra posibilidad manipulativa!

No puede decirse que se hayan equivocado.

Julio Frank S.

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Telediarios buscan más mercado

9.6.11

Constitución y ¿educación pública?

“Los padres tienen el derecho preferente y el deber de educar a sus hijos. Corresponderá al Estado otorgar especial protección al ejercicio de este derecho”.
Constitución Política de Chile, artículo 19, derechos y deberes constitucionales, Nº 10, “El derecho a la educación”, inciso segundo.

Fuente:
bcn.cl

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Constitución y ¿educación pública?

1.6.11

Obispo de Aysén: “La Constitución no debe perjudicar a los más pobres”

“La Constitución y las leyes no pueden obstaculizar el bien común ni los derechos de los más pobres, y menos aún pueden favorecer sólo los intereses de algunos ya abundantemente privilegiados sectores económicos”, precisó el obispo de Aysén, monseñor Luis Infanti, en su carta abierta denominada “Escuchemos el clamor de la Patagonia”.

El prelado aborda en ella la polémica suscitada por la aprobación gubernamental de cinco mega-represas en esa región austral de Chile, ante la cual se manifiesta contrario.

“Me preocupa que al no dar respuestas sabias y adecuadas a estos planteamientos se termine quebrando la paz social”, advirtió.

La carta abierta da cuenta de las opiniones y gestiones personales del jefe de la Iglesia Católica de Aysén:

“Escuchemos el clamor de la Patagonia

Queridos hermanos y hermanas:

Del 4 al 24 de mayo tuve la bendición de responder a una invitación de obispos y organizaciones ciudadanas de Italia para presentar la Carta Pastoral ‘Danos hoy el agua de cada día’ en 17 ciudades y 19 muy concurridas charlas-debate. La prensa se hizo eco de estas miradas ético-espirituales (incluido el Osservatore Romano, diario oficial del Vaticano) en relación también a un REFERENDUM que tendrán en Italia en junio, sobre una propuesta gubernamental de privatización del agua, muy resistida por la población, incluida la iglesia.

Esto me ayudó a reafirmar el significativo valor que se otorga a nivel mundial a la palabra, planteamientos y experiencia que la iglesia de Aysén está desarrollando desde hace a lo menos seis años en temas de agua, medio ambiente, energía, estructuras de poder, fe, espiritualidad y responsabilidad pastoral en comunión eclesial. Con motivo de estos enriquecedores encuentros eclesiales, entregué una carta a Monseñor Ángelo Bagnasco, Cardenal y Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana.

En estos días de mi ausencia de Chile han sucedido hechos relevantes que me llevan, de vuelta a Aysén, a presentar el siguiente discernimiento:

1.- El lunes 9 de mayo las autoridades designadas de la Región de Aysén (varios subrogantes) aprobaron el Estudio de Impacto Ambiental para la construcción de 5 mega-represas en la Patagonia. Decisión que se veía venir desde gobiernos anteriores y que provocó nuevamente amplios rechazos y protestas en Aysén, en todo Chile y en numerosos países del orbe.

Se puso así de manifiesto la estructura autoritaria en decisiones trascendentales e históricas para el futuro del país, al no considerar el sentir, el pensar, el amar, el discernir y el proyectar de amplios y variados sectores sociales (últimas encuestas nacionales revelan un 74% de rechazo ciudadano a dichos megaproyectos). Además se denunciaron graves irregularidades y presiones políticas en este proceso que derivó en una decisión gubernamental, a mi juicio, preocupante y muy irresponsable.

2.- Desde Aysén, este veredicto ha provocado y sigue provocando masivas protestas, donde personas de todo estrato social, edad y postura política se han sentido ofendidas y atropelladas en su dignidad, cultura, historia y amor a su tierra. Altamente valorable es la apasionada participación de jóvenes en estas manifestaciones.

3.- Valoro las multitudinarias y pacíficas expresiones de amplios sectores de nuestra querida Región; sin embargo, han habido también algunas situaciones de violencia, que no puedo avalar. Pero más tajantemente aún condeno el origen de esta violencia: la prepotencia e invasión que ha sufrido la históricamente tranquila, sacrificada y olvidada población de la Patagonia chilena, por parte de empresas transnacionales que se adueñaron de las aguas, tierras e incluso de algunas conciencias de habitantes de esta querida Región, provocando profundas divisiones en nuestro pueblo, al imponer proyectos con efectos irreversibles y poderosamente cuestionados.

Me duele y preocupa la falta de respeto a un lugar sagrado como es el templo Catedral de Coyhaique y el templo de Dios que es cada persona, sobre todo cuando están planteando sus opciones pacíficamente y conforme a derecho.

4.- La constante y activa presencia de la iglesia de Aysén, junto a otras numerosas y valientes organizaciones sociales, se ha hecho sentir a nivel eclesial, social, gubernamental, empresarial (Enel, Colbún) y mediática.

Una voz y presencia que ha tenido también incomprensiones, cuestionamientos e intencionales ataques, que asumimos con serenidad y decisión, pues sabemos que la ética y la espiritualidad pueden molestar a ciertos grupos con intereses de poder económico, político y comunicacional.

En esta misión pastoral creo firmemente que la iglesia no puede ni debe ser neutral, pues la inspiración esencial brota de una PERSONA, de su mensaje, de su misión, de su proyecto, de su misterio: CRISTO JESÚS, Maestro, Señor, Buen Pastor, Camino, Verdad y Vida.

5.- El valioso llamado de la iglesia ha resonado también desde el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal de Chile, del Presbiterio Ampliado, de las Comisiones Justicia y Paz y Agua-Vida del Vicariato Apostólico de Aysén. La búsqueda del bien común es presentada como un proceso de diálogo y participación, planteadas fundamentalmente desde la cultura y la ética, para un efectivo y eficiente desarrollo y progreso sostenibles.

6.- Manifiesto mi apoyo a Radio Santa María por su labor comprometida y profesional; a las comunidades educacionales, sobre todo del Vicariato, que sirven con su labor educativa y no tan sólo instructiva; a la recién conformada agrupación ‘PATAGONIA UNIDA’ por su decidida postura no violenta, propositiva, de comunión y participación.

7.- Confío sobre todo en el poder de la oración, para que Dios haga sensibles las mentes y los corazones hacia una convivencia fraterna, pacífica, dialogante. Así lo requieren los tiempos y las circunstancias, donde la Constitución y las leyes no pueden obstaculizar el bien común ni los derechos de los más pobres, y menos aún pueden favorecer sólo los intereses de algunos ya abundantemente privilegiados sectores económicos. Me preocupa que al no dar respuestas sabias y adecuadas a estos planteamientos se termine quebrando la paz social.

8.- La iglesia de Aysén seguirá haciendo oír su voz, clamando por una sociedad más democrática, para que todas las personas y la creación toda de Dios hagan valer sus derechos desde la justicia, la paz y la fe.

Fraternalmente les bendice y saluda en Cristo,

+ Luis Infanti De la Mora, OSM
Obispo Vicario Apostólico de Aysén”.

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Obispo de Aysén: “La Constitución no debe perjudicar a los más pobres”