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{ NOTAS AL MARGEN } ©

22.4.09

La mayor propuesta del candidato “díscolo”

A Marco Enríquez-Ominami no le bastará su imagen juvenil y farandulera: tendrá que responder cómo y con quiénes llevaría a cabo su “Decálogo progresista para el futuro”, el documento que firmó en 2008 y que concluye en la necesidad de un plebiscito para votar una nueva Constitución.

El 8 de noviembre pasado, el diputado de Partido Socialista Marco
Enríquez-Ominami presentó, junto a otros once parlamentarios de la Concertación, el llamado “Decálogo progresista para el futuro”, documento que plantea “cambios profundos” al actual sistema político y social chileno, entre ellos, una nueva Constitución Política del Estado.

El pasado 12 de abril, en un programa de Chilevisión, reafirmó su decisión de ser candidato a la Presidencia de la República no obstante la oposición de su partido.

¿Qué declara, en síntesis, su extenso “Decálogo”?:

El nuevo impulso que Chile necesita implica cambios profundos destinados simultáneamente a dar más energía a la democracia a través de la promoción de distintas formas de participación ciudadana y ampliar el espacio de las libertades; enfrentar en serio las desigualdades sociales, territoriales y de género; y recuperar un dinamismo económico ambientalmente sustentable.

Más adelante, ofrece y describe diez promesas:

Un modelo económico solidario y progresista; revitalizar la democracia; gobernar con transparencia y defensa irrestricta de la probidad; proteger los derechos humanos y ampliar los derechos civiles; avanzar hacia un nuevo modelo de desarrollo con una educación de calidad, amplio acceso a la cultura y un sistema público de salud fortalecido para asegurar el cumplimiento de garantías; derechos reales para los consumidores; cautela efectiva de nuestros recursos naturales; modernización del Estado; proteger los derechos de los trabajadores, asegurar pensiones y garantizar ingresos universales; una opción decidida por la región en materia de política exterior.

La propuesta de revitalización de la democracia concluye que “es necesario un plebiscito donde se vote una nueva Constitución y un renovado pacto social”.

¿Y el equipo?

¿Quiénes le acompañarían en un eventual gobierno? Se desconoce aún.

Estos son, al menos, los firmantes del “Decálogo” (excluido el candidato):
Carlos Ominami, senador PS
Nelson Avila, senador PRSD
Tucapel Jiménez, diputado PPD
Guido Girardi B., diputado PPD
Alvaro Escobar, diputado independiente
Pablo Lorenzini, diputado DC
Fernando Meza, diputado PRSD
Sergio Aguiló, diputado PS
René Alinco, diputado PPD
Alejandro Sule, diputado PRSD
Ramón Farías, diputado PPD
Enrique Silva Cimma, ex ministro PRSD
Roberto Pizarro, ex ministro PS
Rubén Darío Díaz, secretario general Juventud Radical
Filomena Navia, concejal PS de La Cruz
Maya Fernández, concejal PS de Ñuñoa
Patricio Mery, miembro Comité Central PS
Diego Cabezas, presidente JS de La Granja
Ismael Calderón, concejal de Santiago
Lorenzo Martínez, presidente regional JS de Maule
Juan Valdés, concejal de La Granja
Luis Riveros, ex rector de la Universidad de Chile
Ana Bell, vicepresidenta de la ANEF
Marcel Claude, economista
Sebastián Rojas, dirigente nacional de la Confederación General de Trabajadores
Alexander Linford, dirigente universitario U. Andrés Bello
Luis Cabezas González, secretario Sindicato Número Uno de Nestlé
Julio Muñoz, encargado nacional JS universidades privadas
Claudio Heine, director del diario El Impacto.

Enríquez-Ominami, por lo tanto, tiene una base programática y altos dirigentes políticos que adhieren a ella. La duda está en si podrá o no aglutinar todo eso en un programa y un equipo de gobierno.

J.F.S.

Foto: marcoenriquezominami12.blogspot.com

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14.4.09

Despidos en los medios

Unos 300 trabajadores de medios de comunicación, entre periodistas, reporteros gráficos, diseñadores, técnicos y administrativos, han sido despedidos en los últimos meses en Chile. La cifra crece si se considera desde julio anterior.

El siguiente cuadro, basado en un informe del periodista Ernesto Carmona, entrega algunas cifras (que pueden seguir aumentando):



Fuente: Ernesto Carmona, Argenpress, marzo de 2009.

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Despidos en los medios

7.4.09

Una clave del “éxito” de la Concertación

“Las críticas a la política no son sino una de las múltiples expresiones de la crisis global del país, la que abarca a todas sus instituciones, y el desencadenante no es otro que el gobierno de Pinochet. El uso abusivo de la fuerza. La supresión sistemática de las organizaciones sociales y políticas a lo largo de más de una década. La instauración del miedo como el eje de la convivencia. La extrema personalización del poder. Las concepciones equivocadas del desarrollo del país y del lugar de Chile en el mundo. El desconocimiento de su historia. La ausencia de voluntad democrática. Todos esos son factores que han ido sumiendo al país en una de las peores crisis de su historia”.
Alejandro Foxley, 1988.

“El (Pinochet) realizó una transformación, sobre todo en la economía chilena, la más importante que ha habido en este siglo (XX). Tuvo el mérito de anticiparse al proceso de globalización que ocurrió una década después, al cual están tratando de encaramarse todos los países del mundo. Hay que reconocer su capacidad visionaria y la del equipo de economistas que entró a ese gobierno el año 73, con Sergio de Castro a la cabeza, en forma modesta y en cargos secundarios, pero que fueron capaces de persuadir a un gobierno militar –que creía en la planificación, en el control estatal y en la verticalidad de las decisiones- de que había que abrir la economía al mundo, descentralizar, desregular, etcétera. Esa es una contribución histórica que va a perdurar por muchas décadas en Chile y que, quienes fuimos críticos de algunos aspectos de ese proceso en su momento, hoy lo reconocemos como un proceso de importancia histórica para Chile, que ha terminado siendo aceptado prácticamente por todos los sectores. Además, ha pasado el test de lo que significa hacer historia, pues terminó cambiando el modo de vida de todos los chilenos, para bien, no para mal. Eso es lo que yo creo, y eso sitúa a Pinochet en la historia de Chile en un alto lugar. Su drama personal es que, por las crueldades que se cometieron en materia de derechos humanos en ese período, esa contribución a la historia ha estado permanentemente ensombrecida”.
Alejandro Foxley, 2000.

Fuentes: Alejandro Foxley, Chile puede más, 1988;
Revista Cosas, 5-5-2000.

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