Un periodista vuelve al terror iraquí
Hugo Infante, periodista y fotógrafo chileno, regresará a Irak para documentar la vida de los soldados estadounidenses. “Los jóvenes y los inmigrantes son tan víctimas como los iraquíes”, afirma.“Hay que saber dosificar el temor”, explica el ex corresponsal de la BBC y la UPI sobre el desempeño en el país más riesgoso para la prensa.

Hoy, este periodista chileno, que ha sido reportero y editor del diario La Tercera de Santiago y corresponsal de la BBC y la UPI en Irak, con trabajos fotográficos publicados en Los Angeles Times, London Times y la revista Stern, entre otros medios, está a punto de cumplir su deseo: con renovados bríos, ultima los detalles para volver a la tierra donde, más allá de los peligros que le esperan, tiene previsto investigar la situación personal que afecta a los soldados estadounidenses.
La siguiente entrevista fue realizada por el autor en Santiago de Chile.
Irak es actualmente el país más peligroso para el ejercicio del periodismo, con decenas de muertos, heridos, secuestrados... ¿Por qué tú?
-Creo que no se trata de por qué tú, sino de por qué no todos. Si algo nos estamos perdiendo los periodistas chilenos es la posibilidad de narrar un conflicto desde nuestro punto de vista, uno no contaminado por el patriotismo de los periodistas norteamericanos o la acidez y subjetividad de los europeos.
¿Cómo veías desde Chile ese conflicto? ¿Tu experiencia allá cambió o no tu percepción original?
-Cuando comenzaron a caer las primeras bombas sobre Bagdad, en marzo de 2003, decidí que la guerra no me la contara CNN. Al año estaba en Irak. Pero mi percepción original, aquella visión justiciera y libertadora de Estados Unidos, cambió en el momento de pisar Bagdad. Te das cuenta de que los intereses no son libertarios ni justicieros. Que son un grupo de tontos armados cumpliendo labor policial represiva.
¿Qué características o aptitudes adicionales debe tener un reportero de un frente de alto riesgo? ¿Has sentido miedo?
-El miedo se siente después, cuando ya no estás en peligro, al menos eso es lo que me ha ocurrido. La principal característica para estar en un lugar así es saber dosificar ese temor. Si tienes dudas de ir a un lugar así, mejor no vayas. Es más fácil que muera un temeroso que un imprudente. El temeroso siempre actúa sin pensar. El imprudente sabe el riesgo que corre. Pero, al final de todo, es cuestión de suerte.
Relata brevemente tu experiencia más traumática en Irak y la más reconfortante...
-Una noche estábamos bebiendo en el jardín del Hotel Palestina, en junio de 2004. Eramos cuatro periodistas. Nuestra conversación sólo fue interrumpida por el estruendo de un mortero que venía cayendo. Nos quedamos congelados, sin saber qué hacer. Sólo cuando el proyectil aterrizó a diez metros de nuestra mesa atinamos a correr. No murió nadie, la bomba no explotó... Quizás la experiencia más reconfortante fue el momento de despedirme de mi chofer, Faruk, quien lloró el día que tuve que partir.
Según esa experiencia, ¿había o no armas químicas en Irak? ¿Cuál era el verdadero peligro que Saddam Hussein significaba para Occidente?
-Creo que al primer aniversario de la guerra, en marzo de 2004, nos dimos cuenta de que no había armas químicas en Irak. Un razonamiento profundo, antes de marzo de 2003, llevaba a pensar que el inicio de una guerra en Irak era rídiculo, sin sentido. Saddam Hussein sólo presentaba un peligro para los iraquíes, no para Occidente. Su posición de poder había terminado en 1991.
¿Crees tú que, ya sea debido a un sesgo ideológico pro-occidental o a la falta de seguridades mínimas para la cobertura periodística, un corresponsal extranjero está en condiciones de entregar una visión fidedigna sobre lo que sucede en ese país, como no sean los hechos de violencia?
-Ningún corresponsal, en ningún conflicto en la historia moderna, está en condiciones de entregar una visión fidedigna sobre lo que está ocurriendo, siempre habrá una visión sesgada. Irak, según palabras del periodista español Fran Sevilla, ha sido el peor conflicto para los periodistas. Nadie está dispuesto a entregar las mínimas condiciones de seguridad y si las hay, están dentro de los márgenes que ofrecen las fuerzas norteamericanas, donde se puede trabajar, pero con un enfoque determinado. Contar la verdad desde ahí es subjetivo. Y como dicen los teóricos, la primera víctima de una guerra es la verdad.
¿Por qué volverás a Irak? ¿Qué buscas en particular y cómo esperas lograrlo?
-En una mayor medida, para terminar un proyecto que dejé trunco en julio de 2004. Mi intención, luego de cuatro meses, era volver y documentar la vida de los soldados americanos. Creo que ellos, la mayoría jóvenes que buscaban en Estados Unidos una oportunidad para poder estudiar, debieron afrontar una responsabilidad tremenda en una guerra que no pidieron. También están los inmigrantes, que se alistaron en el ejército para recibir la nacionalidad. Ellos son tan víctimas como los iraquíes.
El periodismo
¿Qué opinas sobre el periodismo actual? ¿Está cumpliendo adecuadamente su objetivo, considerando problemas como la alta cesantía, inestabilidad laboral, falta de medios de comunicación que satisfagan la oferta de profesionales?
-El periodismo, al menos en Chile, está cumpliendo su labor fiscalizadora, mucho más que antes. Pero sigue presionado por los grupos económicos, a su vez, propietarios de medios de comunicación, lo que genera concentración de propiedad y alta cesantía e inestabilidad laboral. Los avisadores, por su parte, presionan a los medios de comunicación para que modifiquen sus contenidos. Al final del día, todos terminamos hablando lo mismo y por eso es difícil que haya nuevos medios de comunicación exitosos. La excepción es The Clinic.
¿Persiste la censura, la autocensura e incluso la represión? ¿Qué otros problemas ves?
-Represión en Chile, no creo. Amenazas habrá siempre, pero el principal problema que veo es la inestabilidad laboral, lo que genera autocensura por el temor a perder el puesto.
¿Cómo sobrevive o tiene éxito un periodista con esas limitantes? ¿No estarías mejor en una oficina de relaciones públicas, por ejemplo?
-Si pensara que es mejor estar en una oficina de Relaciones Públicas me hubiese dedicado a otra cosa.
Julio Frank Salgado, “Notas al margen”.
Foto: Archivo H.I.
Etiquetas: 1. PERIODISMO, Entrevistas
Un periodista vuelve al terror iraquí


























1 Comments:
respeto para el periodista..seguro , vera cosas fuertes..
By
pipe, at 20/5/06 5:57 PM
Publicar un comentario en la entrada
Links to this post:
Crear un enlace
<< Home